Sexo, Pudor y Lágrimas

Por  Rosalba Michaca

Hay quienes ven en este filme sólo un éxito comercial, pero Sexo, Pudor y Lágrimas es mucho más que eso. De la misma forma en que las películas de Joaquín Pardavé y Sara García solían retratar la vida familiar de los '50, el filme de Antonio Serrano refleja la vida de las parejas mexicanas de finales de los '90. Resulta bastante fácil identificarse con las situaciones y personajes presentados en la película; incluso hay momentos en los que uno ríe pensando "¿mmmmm, dónde he escuchado eso antes?".

Basada en la obra teatral homónima de Antonio Serrano, y dirigida por él mismo, la producción nos muestra cómo Carlos, Ana, Tomás, Andrea, Miguel y María, se enfrentan a los conflictos inherentes a la vida en pareja. Individulidad, infidelidad, maltrato físico, desamor, confusión, amistad y apoyo, son sólo algunos de los sentimientos que experimentan los personajes. Sin embargo, todos ellos persiguen el mismo fin, encontrar el amor y la realización en pareja, haciéndonos ver la complejidad de las relaciones sentimentales.

Aunque con gran diferencia en su tratamiento y formato, Cilantro y Perejil podría ser considerada su predecesora en dos sentidos. El primero, el hecho de abordar el tema de los conflictos de pareja en la actualidad; el segundo, el éxito sin precedentes que este filme representó para la industria cinematográfica mexicana. Es posible decir que dicha película, de alguna manera, sentó las bases para una nueva actitud de las audiencias mexicanas ante el cine nacional.

No obstante dicha reivindicación del cine mexicano, hay gente que sigue sin creer en él, sin considerar todo lo que ofrece a los espectadores. Me parece que esas personas deberían de considerar que el cine es el único medio de comunicación que refleja fielmente a las sociedades latinoamericanas. No son cuentos de hadas o fantasías malsanas como las telenovelas, son verdaderos reflejos de los valores y antivalores de los grupos sociales contemporáneos. No se hacen con presupuestos exorbitantes como las producciones hollywoodenses, sino aprovechando al máximo los recursos disponibles y usando la creatividad (igual que nuestra vida diaria como latinoamericanos).

En fin, podría seguir argumentando en favor del cine mexicano, pero esto es sólo una reseña de Sexo, Pudor y Lágrimas, así que es hora de mis comentarios finales acerca del filme. Es necesario mencionar que el soundtrack fue otro punto importante favorable para la película. Fue compuesto en su mayoría por Aleks Syntek, y el tema principal -bajo el mismo nombre de la película- permaneció durante varias semanas en los primeros lugares de las listas de popularidad.

Así, a través de un humor fresco y situaciones cotidianas, un planteamiento dramático verosímil y una atmósfera musical agradable, Sexo, Pudor y Lágrimas cautivó al público mexicano. Es un filme digno de verse, divertido y reflexivo a la vez, con un elenco de primer nivel y una temática trascendente. A must see!


Año de producción: 1998
Formato: Color / 35 mm.
Duración: 107´
Cía(s). productora(s): Titán Prod. / SPL Film /Argos Cine /
Instituto Mexicano de Cinematografía
Producción: Matthias Ehrenberg
Dirección: Antonio Serrano
Guión: Antonio Serrano
Argumento: Antonio Serrano, sobre su propia obra teatral.
Fotografía: Xavier Pérez Grobet
Edición: Samuel Larson
Música: Lena Esquenazi
Sonido: Antonio Diego
Dirección de arte: Briggitte Broch
Intérpretes: Demian Bichir / Susana Zabaleta / Mónica Dionne /
Jorge Salinas / Cecilia Suárez / Victor Huggo Martín

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